ARAÑAS, CIENPIES Y MALA EDUCACION. No lo recomiendo en absoluto.
1.0ABSOLUTAMENTE NADA. Son timadores
Nos dejó completamente a oscuras, dificultando que mi abuela pudiera moverse o incluso ir a tomar su medicación.
También nos quitó el Wi-Fi, claramente con la intención de obligarnos a dormir.
Por si fuera poco, al irnos a la cama, encontramos varias arañas de gran tamaño en las habitaciones, e incluso un ciempiés dentro de una de las camas.
Fue verdaderamente desagradable. Al comentárselo al día siguiente, mientras cruzaba nuevamente la cocina mientras desayunábamos, su única respuesta fue: "estáis en el campo".
Habíamos acordado salir a las 17:00 h, pero a las 14:00 trajo a un grupo de unas 25 personas mientras nosotros aún estabamos dentro, con nuestras cosas sin recoger
.. Nos dijo que eso era lo que había, y que si queríamos recoger, era problema nuestro. Por lo que no huimos como dice este ser, simplemente recogimos y nos fuimos por no compartir la casa con gente desconocida. Ya que estas personas comenzaron a usar la piscina, la sala de juegos y los baños donde aún se encontraba parte de mi familia.
Al reclamarle por esta situación, se puso muy agresivo y maleducado, por lo que recogimos todo rápidamente y nos fuimos. Acto seguido, empezó a escribirme mensajes por WhatsApp insultándome tanto a mí como a mi madre y al resto de mi familia.
A día de hoy sigo esperando la factura que me negó, además de haberme cobrado de más. En resumen: un lugar inhabilitable, mal gestionado, sucio, sin privacidad ni respeto alguno. No lo recomiendo bajo ningún concepto.
NOS CULPA DE ROBAR SABANAS Y LO QUE MENOS PENSÉ ES EN LLEVARME ALGO DE ESA POCILGA, le molestó que no dejaranos las camas tendidas para meter al siguiente grupo con nuestras sabanas sucias. Booking me a pedido perdon al enseñar las imágenes y me a dado parte del dinero.
− Nos alojamos una noche en este lugar con mi familia y la experiencia fue totalmente decepcionante. Para empezar, antes de llegar pregunté al responsable (por llamarlo de alguna manera) si el frigorífico estaba encendido, ya que llevábamos comida y necesitábamos conservarla. Me aseguró que sí, pero al llegar nos encontramos con que estaban apagados. Con el calor que hacía, toda la comida se echó a perder. Tuvimos que pedir que nos trajeran comida desde la ciudad y tirar la que llevábamos, 200.000 pesos en comida, como si no hubiera gente pasando hambre, cuando se lo comenté se puso agresivo y me dijo que yo no tenia porque “mandarlo” a encender el frigorífico, y yo solo le pregunté por whatsapp(tengo capturas) si estaba encendida y si no era así llevar la comida más tarde o de otra manera para que no se estropeara.
Intentamos pasar la tarde en la piscina, que ya de entrada estaba bastante sucia, aunque decidimos no darle demasiada importancia. Poco después, descubrimos que toda la zona de la piscina estaba llena de nidos de avispas, lo cual resultaba peligroso. Además, a pesar de haber preguntado si podíamos poner música, este señor llegó sin decir nada, giró el altavoz y bajó el volumen sin pedir permiso.
Después fuimos a la zona de la taberna a jugar un rato, y este hombre no dejaba de vigilarnos ni un momento. Durante toda nuestra estancia (la tarde, la noche y la mañana siguiente), aparecía constantemente: mientras desayunábamos, mientras salíamos de la ducha, cruzando por la casa sin respetar nuestra privacidad.
Y digo “casa” entre comillas porque no se puede llamar así: estaba llena de polvo, telarañas, todo muy sucio. No hay techo real, solo unos palos mal colocados por donde se ve el exterior. Las ventanas ni siquiera tienen cristal.
Para rematar, mientras jugábamos al bingo a eso de las 23:00 h, con mi abuela (una persona mayor con movilidad reducida), este señor decidió apagar todas las luces sin avisar, a pesar de que seguíamos despiertos.